“Hay algo peor que la angustia de la página en blanco. Algo peor que no tener ninguna historia que contar: es haber oído demasiadas, y no poder olvidarlas.”
FABIAN POLOSECKI (1964-1996)

viernes 13 de noviembre de 2009

DOS

- Lo sé, necesitamos ser dos.
- Pero ¿por qué dos? ¿Por qué dos palabras para decir una misma cosa?
- Es que quien la dice es siempre el otro.

miércoles 4 de noviembre de 2009

SIGA A ESAS PIERNAS


La desconocida encara el viento y desafía a las calles como taxistas en la madrugada.
Es que las polleras cortas, como cien balazos en la frente, me matan.
Suenan tiros en la espalda, y me doy vuelta.
Te pido que corras.
Corre, corre, corre y cuenta cuantos lunares cuelgan de allí arriba.

Síguela, síguela y fíjate en su cuello.
Fíjate su boca siempre abierta, con puntos suspensivos como un final de Felini.
Todo lo que asciende, converge. Y todo lo que -no- toco se convierte en sueños.

Ese cuello. Mira lo que es ese cuello. ¿Y sabes por qué lo gira tanto? Cree que es un caleidoscopio y cuando mira el ojo que la mira, ríe. Y apura su marcha.
La manera de hacerse cargo de su encanto, es aumentar la cantidad de pasos por baldosa dejada atrás.

Y los cabellos largos que salen fuera del marco de la ventana de su cara. Que no se la ve, pero la lleva, como esas linternas que alumbran el paso del que tantea las tinieblas.

Su espalda habló. Como si dijera: “es un corazón lleno de viento. Cúbrete el pelo y entra”.
Pensé que cuando uno va rumbo a la paciencia hay espaldas que le dan letra. Sólo hay que tener oídos con más imaginación que las caderas de la que parece largar vocales debajo de la nuca.

Cércala con la mirada, atosígala con las cejas levantadas, atorméntala con pasos firmes de tren de carga. Dile a sus tobillos en lenguaje a ras del piso que no vuele como una golondrina que trafica primaveras.

Esas faldas que se mueven como dos cortinas de papel sopladas por todo el viento que se puede juntar en una esquina sin edificios.

Finitas como hilos de espermatozoides atados a una armadura sempiterna.

Dile que se detenga, carajo. Pregúntale a dónde va tan apurada. ¿O acaso todavía hay gente que se enamora de sombras con taco aguja?

Dobló en la esquina. Te dije que la siguieras.
Se hizo sombra tan pronto como detuvo a ese taxi.

Lo que tienen las sombras desconocidas es que uno no tiene a quien ir a reclamarle.
Esas sombras pesadas que pueden levantar un cadáver y dejarlo boca abajo.

ESPEJISMOS

Algo nace frente a los espejos
Algo comienza con un suspiro
Hay secretos olvidados que se vuelven permanentes frente a su rostro
Es que el pasado vuelve como un eructo.

Y la noche está cerca, y tu aliento se siente
Y todo se empaña
Dedos que, como rifles, disparan palabras mudas.

Y el cristal se parte con tus ojos severos
cierras tu puño y gritas.

No es cierto, no, eso de que las lágrima del tiempo secan con el tiempo
Menos para los tipos duros que ríen y lloran escondiéndose en el ropero
y se acuerdan de su pasado pero ya no saben dónde está.

sábado 24 de octubre de 2009

LOS 30 MANDAMIENTOS DE KEROUAC


El credo Kerouac podría empezar así: "Creo en El camino, en Big sur, y en la santa poesía cirrósica... en los viajes guiados por la voluntad del delirium tremens... por los libros de los libros, amen."
A 40 años de la muerte de Jack Kerouac, no está de más echarle un vistazo al manual del ángel caído. Los 10 mandamientos al cubo. Las treinta excusas para ser un beatnik.

1. Cuadernos de notas secretos, garabateados, y páginas salvajemente escritas a máquina, para tu propio felicidad.

2. Sométete a todo, abierto, escuchando.

3. Intenta no emborracharte fuera de casa.

4. Enamórate de tu propia vida.

5. Lo que sientas encontrará su propia forma.

6. Sé el santo ingenuo de tu imaginación.

7. Sopla tan profundo como quieras soplar.

8. Escribe lo que creas insondable, desde lo hondo de tu imaginación.

9. Las inexpresables visiones del individuo.

10. No le des más tiempo a la poesía del que precisa con exactitud.

11. Cosquillas visionarias temblando en tu pecho.

12. Sueña en trance permanente los objetos que están delante de ti.

13. Deshazte de tus inhibiciones literarias, gramaticales y sintácticas.

14. Como Proust, sé un viejo fumado del tiempo.

15. Di la verdadera historia del mundo en un monólogo interior.

16. La joya central del interés es un ojo dentro del ojo.

17. Escribe para recuerdo y asombro de ti mismo.

18. Sé conciso en una mirada aguzada, nadando el mar del lenguaje.

19. Acepta para siempre el fracaso.

20. Cree en el sagrado contorno de la vida.

21. Esfuérzate en describir el fluido que ya existe en tu mente.

22. Si te detienes, no pienses en la palabra más que para ver mejor la imagen.

23. Síguele el rastro a cada día, en el bálsamo de las mañanas.

24. No temas o te avergüences del conocimiento, el lenguaje o la dignidad de tu experiencia.

25. Escribe para que el mundo vea la exacta imagen que tienes de él.

26. Un libro-película es una película en palabras, la forma visual americana.

27. Alaba el carácter del parpadeo de la inhumana soledad.

28. Composición salvaje, pura, indisciplinada, venida de dentro, alocada si es posible.

29. Eres un genio siempre.

30. Director-escritor de películas terrenales, auspiciadas y protegidas por el Cielo.

miércoles 14 de octubre de 2009

ANOTÁ

“…Los amigos que comparten lo poco que tienen, la música que nos consuela, la marihuana, la belleza revelada en sitios inverosímiles (en blanco y negro), los temblores, el amor perfecto y breve como un soneto de Góngora, la certeza fatal (pero rabiosa dentro de la fatalidad) de que sólo se vive una vez…”

Estrella distante, Roberto Bolaño, p.82.

jueves 8 de octubre de 2009

CANCIÓN QUE NADIE CANTA

Hay lugares que de tan comunes se vuelven ridículos. No hablo de espacios físicos sino de frases hechas, clichés oxidados, aforismos que huelen a ropero de tía viuda. Esos molestan más que dos muelas de juicio pugnando por mudarse de barrio.
Resulta que me preguntaba si estaba loco. Resulta que yo le retrucaba pidiéndole a gritos que me definiera normalidad. Y se calló. Titubeó, primero. Pero después el silencio que amordazó su lengua fue lo más parecido a la justicia.
Alguien canta por lo bajo. Es una canción que no se debería escuchar en un volumen muy alto. Pero deberíamos saber que alguien la canta.

¿Estoy loco o sólo tengo sueño?

¿Es cierto que quiero volar sin alas?

¿Estoy loco o tú me hablas de madrugada?

¿Estoy loco o las palabras que ya nadie usa van a parar a las estrellas?

Esto podría cantarlo Charly, pienso.

¿Soy o me hago? ¿miento o me mienten?

¿Ríes o sueño que ríes?

Me han dicho los angeles, anoche, que estás dispuesta a perder el tiempo conmigo, ¿es verdad?

Las preguntas sin respuestas no deberían llevar signos de interrogación.
La canción que nadie se anima a cantar es para los que silban bajito y besan en voz alta.

domingo 27 de septiembre de 2009

MIRAME

Y pensar que detrás de cada teta hay un corazón.
Hasta en esos pechos apretados que impiden el paso de una pulga.
Hasta en esos simulacros de valles mal regados.
Hasta donde parece que no hay nada, hay algo.
Siempre. Y son dos. Y laten fuerte.
Y justo te pide que la abraces cuando hay tormenta de sol.
Y cuando finalmente se chocan son tres, y no dos, las caras que te miran.
Intercambian una mirada interminable.
Larga como una soga atada al cuello de una serpiente.
Ahora tenés sobrados motivos para sentirte observado.